Vol. 26, No. 9, Noviembre 1994

Vol. 26, No. 9, Noviembre 1994

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(1) «Estudios del futuro y el futuro de África» (Futures studies and the future of Africa), Collin Blackman (p. 883)

(2) «Estudios de los futuros en África» (Futures studies in Africa), Olugbenga Adesida (pp. 884-890).

Este artículo proporciona una percepción de los estudios de los futuros en África y explora su propósito y papel. El artículo recomienda que los estudios de los futuros, como un campo relativamente nuevo en África, deben en esta etapa ser un esfuerzo cooperativo y participativo entre los diferentes accionistas. También discute la necesidad de utilizar los estudios de los futuros como una herramienta estratégica de largo plazo que podría ser usada en el desarrollo constructivo de África. Más aún, el artículo recomienda que los africanos necesitan tomar un papel de liderazgo en el diálogo y debate sobre el futuro de largo plazo de África.

(3) «Integrando estudios de los futuros en la planeación del desarrollo en África» (Integrating futures studies into development planning in Africa), Ben Caiquo, Olugbenga Adesida (pp. 891-902).

Los dos principales enfoques de la administración del desarrollo que han sido adoptados desde la década de los 1960, i.e., la planeación del desarrollo y los programas de ajuste estructural, no le han dado la necesaria atención a las perspectivas de largo plazo de la problemática del desarrollo. En un mundo que está ahora caracterizado por rápidos cambios tecnológicos, económicos y políticos, existe una urgente necesidad de explorar las oportunidades y retos del futuro para poder diseñar estrategias más efectivas para enfrentar el futuro. Este artículo argumenta a favor del pensamiento estratégico de largo plazo y explica cómo los estudios de los futuros podrían integrarse en la planeación de mediano plazo para asegurar una administración del desarrollo más efectiva en África.

(4) «Futuros africanos: Retos, logros y el camino hacia delante» (African futures: Challenges, achievements and the way forward), Olugbenga Adesida, Ben Caiquo, José Brito (pp. 903-911).

Futuros Africanos, un proyecto del Programa de Desarrollo de Naciones Unidas (PNUD), se estableció en 1991 con el principal objetivo de ayudar a los países africanos a preparar sus estudios nacionales de perspectivas de largo plazo (NLTPS) como una base para la administración de su desarrollo. El proyecto logra este objetivo sensibilizando a los tomadores de decisiones de la necesidad del pensamiento y la acción estratégicos, organizando cursos, y ayudando a los equipos nacionales a preparar sus estudios proporcionando apoyo metodológico así como información sobre escenarios globales y regionales. Este artículo explica los retos involucrados en la promoción del pensamiento estratégico de largo plazo en África, presenta el alcance de los trabajos realizados, y propone papeles complementarios para los varios accionistas para asegurar el éxito del proyecto.

(5) «Explorando los futuros de África: Bibliografía y guía a fuentes de información» (Exploring the futures of Africa: Bibliography and guide to information resources), Martha J Garrett (pp. 912-943)

La mayor parte de los artículos de este número especial describen y analizan los futuros africanos o estudios de los futuros africanos. Este artículo tiene otro propósito. Además de proporcionar una bibliografía parcial del campo, bosqueja enfoques a través de los cuales puede identificarse y adquirirse información relevante para los estudios de los futuros de África. Independientemente de si esa información es en forma de reportes oficiales, libros académicos, artículos de revistas, hechos, estadísticas o noticias sobre África, la estrategia es básicamente la misma: en lugar de buscar piezas individuales, uno busca bibliografías, manuales, catálogos computarizados, índices en CD-ROM, basaes de datos en línea, y otras fuentes de información que proporcionen acceso efectivo y eficiente a los materiales deseados.

(6) «Tecnologías del Siglo 21: Oportunidades o amenazas para África» (21st century technologies: Opportunities or threats for Africa), Adigun Ade Abiodun (pp. 944-963).

Tecnologías nuevas y emergentes se están expandiendo con rapidez, y mejorarán en gran medida las capacidades productivas y la riqueza de aquellos países y entidades que están haciendo inversiones juiciosas y apropiadas en ellas. Estas tecnologías gobernarán las futuras interacciones humanas a nivel mundial y dominarán las actividades económicas en el Siglo 21. Este artículo examina las implicaciones de estos desarrollos, y las estrategias que han conducido a la dominancia tecnológica y las ventajas competitivas. El artículo delinea los pasos fundamentales que deben tomar África y sus pueblos, tanto nacional como regionalmente, para asegurar que estas tecnologías sean catalizadores de desarrollo y crecimiento económico del continente. Tales pasos incluyen especificar los objetivos y prioridades de las políticas, los desarrollos de infraestructura esenciales, y el reconocimiento, utilización y mayor desarrollo de los talentos indígenas.

(7) «Experiencia con la investigación de futuros en Sudáfrica» (Experience with futures research in South Africa), Philip Spies (pp. 964-979).

Los programas de investigación de futuros de Sudáfrica están financiados mayormente por el sector privado como un servicio de apoyo para la planeación estratégica corporativa. El desarrollo de una metodología y filosofía de investigación de futuros en la Universidad de Stellenbosch estuvo fuertemente influida por la necesidad de proporcionar un escandido ambiental, planeación por escenarios y servicio de transformación organizacional efectivos a los asociados del Instituto de Investigación de Futuros (IIF) que estaban financiando el programa. Esto motivó a los investigadores a reconocer cuidadosamente la aplicabilidad práctica y el diseño de comunicación de sus servicios. La clave de este proceso fueron los esfuerzos sostenidos para afectar la visión mundial de liderazgo. La experiencia e información ganadas durante este proceso fueron usadas en varias presentaciones de escenarios y en proyectos de transformación orientados a la población sudafricana en general y al gobierno. Escenarios tales como los anglo-estadounidenses de 1987 y los escenarios Nedcor/Old Mutual de 1987, estimularon mucho interés y afectaron las perspectivas nacionales sobre los posibles futuros de Sudáfrica. Los futuristas identificaron correctamente muchos de los asuntos clave que enfrentaba el país y proporcionaron apuntadores útiles hacia posibles maneras de disolver la problemática sudafricana. La caída del apartheid y la elección de un gobierno de unidad nacional presentan nuevos retos para la investigación de futuros, especialmente con respecto al apoyo para imaginar y diseñar un nuevo orden.

(8) «La relevancia de escenarios de negocios para África» (The relevance of business scenarios for Africa), PA d’A Hill (pp. 980-986).

Este artículo resume la relevancia y uso de escenarios de negocios para los tomadores de decisiones en África; discute algunas similitudes y diferencias clave entre los escenarios de negocios y los producidos en el dominio público; e indica cómo se producen y utilizan en la práctica los escenarios de negocios. El artículo es ilustrado con tres ejemplos simples de marcos de escenarios tomados del trabajo sobre escenarios para Sudáfrica -generalizados, donde ello fue posible, a un contexto africano más amplio. Se sugiere que la herramienta de escenarios debería emplearse para ayudar a alterar percepciones negativas e imprecisas de África y que también tiene relevancia como una herramienta de negociación para generar consenso entre antagonistas.

(9) «El futuro de la democracia participativa en África» (The future of participatory democracy in Africa), Samuel Decalo (pp. 987-992).

Se revisan los factores que dispararon la democratización en la década de los 1990. Aunque los esfuerzos son continentales, los resultados tangibles son aislados, y los prospectos de cambios duraderos son inciertos. En muchos países el empuje ha sido desviado, gobernantes autoritarios se han montado sobre la «democratización» y/o la democracia participativa ha sido una simulación y sus beneficios para la sociedad mínimos. El duro panorama económico que reina en África, la demografía del continente, el surgimiento del Islam fundamentalista, todos puestos dentro del contexto de una preocupación del mundo industrial con su propia recuperación económica, sugieren que bien podría haber una regresión de mucho de lo que se ha logrado excepto en unos cuantos estados, y un regreso a la penumbra de los regímenes militares y autoritarios en África.

(10) «Escenarios para la integración económica africana» (Scenarios for African economic integration), Makhtar Diouf (pp. 993-998).

La integración económica está colocada hoy entre la principal estrategia económica entre muchos otros como prescripción para África. No menos de 11 comunidades económicas coexisten ya en el continente: CEAO, ECOWAS y MRU en África Occidental; UDEAC, CEPGL en África Central; SADC, PTA-COMESA e IOC en África de Este y del Sur; UMA en el Magreb y PEC a nivel continental. A éstas puede agregarse una miríada de agencias con objetivos más limitados. En su totalidad, sin embargo, estas organizaciones son, de momento, inefectivas; la integración africana existe sólo en el papel. Este artículo considera dos escenarios para los próximos 25 años: un escenario de status quo, bajo suposiciones tanto optimistas como pesimistas; y un escenario de integración efectiva con transformaciones positivas.

(11) «Creando un Siglo 21 deseable para África: El papel del liderazgo y la gobernanza» (Creating a desirable 21st century Africa: The role of leadership and governance), Joseph Okpaku Sr (pp. 999-1010).

La creación de un África deseable del Siglo 21 es, por definición, utópico. El futurista debe primero dar un salto hacia el Siglo 21 para diseñar una sociedad africana ideal, y luego desarrollar estrategias efectivas para lograrla, teniendo en cuenta de manera completa los obstáculos y retos existentes. Las herramientas requeridas incluyen visión, virtuosidad intelectual, pensamiento estratégico de largo plazo, audacia conceptual, genio creativo y una inclinación a comprender el Sueño Africano en su complejidad. Debe hacerse una distinción entre cultura y tecnología, ya que es sobre su riqueza cultural que África puede construir un ambiente que permita su transformación. En este sentido África no necesita aspirar a cumplir con las expectativas occidentales. Este artículo introduce el concepto de resonancia cultural, y hace un llamado a un renacimiento cultural y un impulso hacia la excelencia tecnológica en las fronteras de la ciencia. El requerimiento más importante para crear un Siglo 21 deseable para África es una gobernanza excelente, con responsabilidad, rendición de cuentas, transparencia y visión creativa, y la participación completa y activa de todos los ciudadanos. Ello requiere un liderazgo inspirado, iluminado y honesto, con pasión para la transformación de África.

(12) Reseña de libro: «Ajuste en África: Reformas, resultados y el camino hacia delante» (Adjustment in Africa: Reforms, results, and the road ahead, A World Bank Policy Research Report, New York, Oxford University Press, 1994, 284 pages, $19.95), Siddig A Salih (pp. 1011-1013).

(13) Reseña de libro: «Crisis y oportunidad: Ambiente y desarrollo en África» (Crisis and opportunity: Environment and development in Africa, François Falloux y Lee M Talbot, London, Earthscan, 1993), C Dorm-Adzobu (pp. 1013-1014).

(14) Reseña de libro: «Tecnología de la información en África: Retos y oportunidades» (Information technology in Africa: Challenges and opportunities, Evans E Woherem, Nairobi, Africa Centre for Technology Studies (ACTS) and Maastricht, Research Institute for Knowledge Systems (RIKS), 1993), Simon Bell (p. 1015).

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