Vol. 33, No. 7, Septiembre 2001

Vol. 33, No. 7, Septiembre 2001

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(1) «Mundos activos (Activeworlds): geografía e interacción social en la realidad virtual» (Activeworlds: geography and social interaction in virtual reality), Ralph Schroeder, Avon Huxor, Andy Smith (pp. 569-587).

Este artículo examina la interrelación entre los aspectos geográficos y sociales de los mundos virtuales. Examina los principales rasgos geográficos de Activeworlds (Mundos activos), un ambiente virtual multiusuario disponible en Internet. Activeworlds no solo es uno de los ambientes virtuales más populares, es también el único accesible al público en el que los usuarios pueden construirse a sí mismos, y por tanto conformar su ambiente geográfico y social. El artículo examina, entre otras características, transporte, movilidad y apropiación de propiedades en este sistema de mundos virtuales. Todavía más, describe algunas de las influencias, tanto de la planeación urbana como de la ciencia ficción, sobre la geografía de Activeworlds. También examina las relaciones sociales que surgen desde estas condiciones geográficas, incluyendo la mentalidad de «áspero y listo» de esta «frontera del ciberespacio». Finalmente el artículo considera las implicaciones de este sistema de mundos virtuales para las teorías de relaciones geográficas y sociales emergentes en ambientes virtuales.

(2) «Servicios turísticos basados en Internet: asuntos y tendencias de negocios» (Internet-based tourism services: business issues and trends), L. Rayman-Bacchus, A. Molina (pp. 589-605).

Este artículo evalúa el estado actual de desarrollo entre los proveedores de servicios turísticos basados en Internet. El estudio se centra en los negocios intermediarios y grupos facilitadores líderes: agentes de viajes; proveedores de servicios especializados; proveedores de tecnología de reservaciones; y agencias públicas. Estudiando cerca de 50 sitios web líderes, cubriendo un rango de diferentes grupos de intermediarios, examina cómo buscan diferenciarse los sitios de agentes de viaje, cómo los cuerpos públicos de información turística están manejando el Internet, y el papel de los proveedores de tecnologías de reservación por computadora. El artículo también examina los factores que están conformando el futuro del Internet: tensiones institucionales; competencia por los usuarios finales y los inversionistas; y las expectativas de los usuarios finales. Las conclusiones resultan diversas implicaciones para el futuro desarrollo de la provisión de servicios turísticos dentro de Europa, donde el Internet juega un papel significativo. Por ejemplo, la extensión y velocidad del cambio social y económico que está facilitando la información derivada de Internet.

(3) «Reconciliando a la industria eléctrica con el desarrollo sustentable: retroproyección -una alternativa estratégica» (Reconciling the electricity industry with sustainable development: backcasting – a strategic alternative), K. L. Anderson (pp. 607-623).

El concepto de sustentabilidad ha surgido de un reconocimiento de que todos los sistemas terrestres, sean naturales o humanos, están interconectados y, por tanto, no pueden ser comprendidos de manera adecuada a través de un análisis reduccionista. Tal comprensión tiene implicaciones fundamentales para el proceso de elaboración de políticas. Aunque el conocimiento especializado sigue siendo un prerrequisito esencial para el desarrollo de políticas de «sustentabilidad» efectivas, no es en sí mismo suficiente. Un componente igualmente importante, e ignorado a menudo, es la comprensión y percepción ganadas mediante la síntesis de información detallada y dispersa disponible a través de diversas disciplinas. Con esto en mente, este artículo construye sobre el trabajo anterior de «retroproyección» de Lovin y Robinson, para sugerir una estructura estratégica alternativa para reconciliar una industria eléctrica fiable y que pueda pagarse con los principios amplios del desarrollo sustentable. Al interior de este modelo alternativo, la demanda de electricidad, así como el suministro, se vuelve un factor endógeno en el proceso de elaboración de políticas. Más aún, el modelo esencialmente rechaza la optimación mecanicista sobre la que descansa tanto el modelo de mercado contemporáneo, como la anterior estructura planificada de la industria eléctrica. Por contraste, la retroproyección propuesta aquí abarca responsabilidades ambientales y sociales más amplias a través de una apreciación más circunspecta del actual conocimiento y, por tanto, una agenda de políticas más flexible y sensible.

(4) «Futuros no violentos» (Nonviolent futures), Brian Martin (pp. 625-635).

La acción no violenta -incluyendo métodos tales como concentraciones, huelgas, boicots, y sentadas- se ha vuelto crecientemente importante en el siglo pasado como un método para plantear conflictos y promover el cambio social. La acción no violenta ha sido adoptada por muchos movimientos sociales, si bien su impacto potencial apenas ha empezado a realizarse. Algunas áreas de futura expansión del papel de la acción no violenta incluyen el reemplazo de la defensa militar, el diseño tecnológico, retar al capitalismo, política burocrática, luchas de información y comportamiento interpersonal.

(5) «Nuevos retos para los estudios de los futuros» (New challenges for futures Studies), E. B. Masini (pp. 637-647).

Se examinan los retos que los estudios de los futuros plantean a otras disciplinas, debido a la rapidez, globalidad e interrelación de cambios que ninguna disciplina por sí sola puede enfrentar, principalmente en relación con las ciencias sociales. Las ciencias sociales, por otra parte, reflejan la necesidad de superar la fragmentación al interior de cada disciplina y entre las varias ciencias sociales, en un esfuerzo de por lo menos interdisciplinariedad para enfrentar la creciente incertidumbre en la toma de decisiones a todos los niveles: local, nacional e internacional. Las ciencias sociales están también dándose cuenta lentamente de que se requiere una perspectiva orientada hacia el futuro para empoderar al análisis y realmente reflejar a la sociedad en su dinamismo continuo. Los ciudadanos necesitan la posibilidad de vivir dentro de la rapidez de cambios en la Sociedad de la Información a través de la disponibilidad de estudios de los futuros en diferentes formas, así como de un análisis social que sea dinámico e interdisciplinario. El vínculo especial entre sociedad y asuntos ecológicos en una perspectiva orientada hacia el futuro será el área específica para expresar la relevancia de la correlación entre estudios de los futuros y ciencias sociales.

(6) «Evolución humana en el Tercer Milenio» (Human evolution in the Third Millennium), E. Laszlo (pp. 649-658).

Vivimos en un momento crítico en la historia de nuestra especie, cuando un modo de evolución que fue dominante desde el avance del neolítico crea condiciones insostenibles. El modo hasta ahora dominante puede caracterizarse como teniendo el objetivo de conquista, colonización y, más recientemente, consumo: es la forma «extensiva» de evolución. Por contraste, el actualmente deseable, y en el largo plazo único modo sustentable de evolución es la forma intensiva: que está dirigida a la conexión, la comunicación y la conciencia. Los valores, visiones del mundo y ética de la evolución intensiva ya pueden percibirse, pero necesitan ser desarrollados más; son la clave para un futuro que sea tanto sustentable como humano.

(7) «Lenguajes de los futuros en Taiwán» (Futures languages in Taiwan), Jose Maria Ramos (pp. 659-664).

(8) «Los futuros de los estudios de los futuros» (The futures of futures Studies), Tony Stevenson (pp. 665-669).

(9) Reseña de libro: «El futuro y sus enemigos: el creciente conflicto entre creatividad, empresa y progreso» (The future and its enemies: the growing conflict over creativity, enterprise, and progress, Virginia Postrel; The Free Press, New York, 1998, pp. 265, Price US $13), Jim Dator (pp. 671-675).

(10) «El grupo de gobernanza y ciencia» (The Governance and Science group), Jerry Ravetz (pp. 677-681).

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