Vol. 36, No. 1, Febrero 2004


Publicado en: viernes 27, febrero, 2004

(1) “¿Operar la sustentabilidad o no operar la sustentabilidad? Esa es la pregunta de largo plazo” (To operate sustainably or not to operate sustainability?-That is the long-run question), Philip Lawn (pp. 1-22).

El potencial productivo de largo plazo del proceso económico ha sido sobreestimado como consecuencia del uso por la corriente de pensamiento dominante de funciones de producción agregadas que violan la primera y la segunda ley de la termodinámica. El uso de un modelo de simulación que incorpora una función de producción no-tradicional revela un número importante de conclusiones. Primero, el capital natural se agota eventualmente si existe un deseo de incrementar de manera continua el nivel de producción y consumo a lo largo del tiempo. Segundo, suponiendo que tal deseo existe, el tiempo que toma agotar el capital natural y para que el proceso económico se vuelva ecológicamente insostenible depende de: (a) avances en la tecnología de ahorros de recursos; (b) la durabilidad del capital hecho por el hombre; (c) la tasa de acumulación del capital hecho por el hombre; y (d) la productividad del capital natural. Tercero, si en su lugar una trayectoria ecológicamente sustentable es preferida, ésta llega a costa de un nivel de consumo por período mucho más bajo -aunque, por supuesto, el flujo de consumo es permanente. Finalmente, si se supone que el bienestar económico es una función de la cantidad final de bienes disponibles para el consumo final, la trayectoria de largo plazo deseable del sistema económico depende de la tasa con la que el futuro consumo es descontado. En efecto, para un conjunto particular de circunstancias, existe un umbral de tasa de descuento por encima del cual la insustentabilidad ecológica es, desde una perspectiva estrictamente utilitaria, la opción de largo plazo preferida por la generación actual. El si una trayectoria sustentable es o no elegida descansa en gran medida en si la generación actual cree o no que está moralmente obligada a preservar las reservas de capital natural para el beneficio de futuras generaciones.

(2) “Pasados múltiples, presentes convergentes y futuros alternativos” (Multiple pasts, converging presents, and alternative futures), Dennis List (pp. 23-43).

Este artículo introduce una variante de la planeación por escenarios, apoyada por algunos nuevos conceptos relacionados con ella en los estudios de los futuros. Los retratos tradicionales de instantáneas y cadena de los escenarios son reemplazados por una red, lo que permite la consideración de múltiples visiones del presente y el pasado, ocurriendo en múltiples sistemas (p.e., global y local). Desarrolla una metáfora fractal de “hoja de objetivos”, para ilustrar el argumento de que actividades, eventos y objetivos descansan sobre un continuo: cualquier evento es en sí mismo un compuesto de un número indefinido de eventos componentes. Empleando este concepto, desarrolla escenarios red, que consisten en nodos (representando eventos) y vínculos (representando influencias). Dado que los eventos son construidos socialmente, cada nodo puede verse como un resumen del estado final de un escenario red más pequeño. Las redes son creadas (típicamente en talleres con participantes de los sistemas que están siendo estudiados) empleando versiones modificadas de la rueda de futuros y la retroprospección (backcasting), así como una nueva variante titulada medioprospección (middlecasting). Trabajando iterativamente entre eventos pasados y futuros las redes se van refinando gradualmente. Una separación adicional de la planeación por escenarios convencional es que las redes de escenarios no empiezan con el tiempo presente, sino se extienden hacia el pasado tanto como lo hacen hacia el futuro. Empezando en el pasado, las raíces de los fragmentos de la red pueden identificarse más claramente en el contexto de sus múltiples presentes. El método es ilustrado con un ejemplo de un proyecto para democratizar la radio pública en Indonesia. Se creó con éxito una red de escenarios, pero la delineación de múltiples pasados y presentes requiere una mayor clarificación.

(3) “Administración del conocimiento social local: actores comunitarios, instituciones y gobernanza multinivel en ejercicios de previsión regional” (Local social knowledge management: Community actors, institutions and multilevel governance in regional foresight exercises), Meric S. Gertler, David A. Wolfe (pp. 45-65)

Una pregunta clave para quienes elaboran políticas a nivel regional y local es cómo proporcionar las condiciones adecuadas para generar el crecimiento de formas de actividad económica más intensivas en conocimiento dentro del contexto de sistemas de innovación dinámicos o regiones de aprendizaje. Los ejercicios de precisión regional pueden proporcionar un instrumento útil para ayudarlos a establecer sus estrategias económicas. Comunidades y regiones necesitan, como las empresas, ser innovadoras y adaptarse para mantenerse competitivas. Como resultado, las regiones exitosas deber poder realizar ejercicios de previsión regional que identifiquen y cultiven sus activos, embarcarse en procesos de colaboración para planificar e implantar cambios, y estimular un estado mental regional que propicie el crecimiento. Este artículo proporciona una visión general de estos asuntos, revisando las ideas más importantes en la literatura reciente sobre sistemas de innovación, dinamismo tecnológico y desarrollo económico local. Los autores consideran a los procesos de previsión regional, en su nivel más fundamental, como procesos de aprendizaje socialmente organizados que involucran el aprendizaje de individuos, de empresas y de instituciones. Una de sus preocupaciones centrales es mostrar cómo las acciones de los individuos para darle forma a los ejercicios de desarrollo de una visión colectiva interactúan con estructuras institucionales más grandes para producir resultados locales.

(4) “El reto del futuro y la institucionalización de notas interdisciplinarias sobre el legado de Herman Kahn” (The challenge of the future and the institutionalization of interdisciplinarity: notes on Herman Kahn’s legacy), Paul Dragos Aligica (pp. 67-83).

Este artículo es un intento para explorar la contribución fundacional de Herman Kahn al desarrollo de lo que él llamó “estudios amplios”, una combinación de investigación de futuros y análisis de políticas públicas. Según el punto de vista de Kahn, la toma de decisiones y los procesos de elaboración de políticas plantean dos problemas cruciales que la investigación académica rara vez se ve forzada a enfrentar: (1) la necesidad de tener y operar con una visión de los fenómenos amplia y multifacética; y (2) el asunto de hacerle frente de manera imaginativa y realista a futuras circunstancias y condiciones que sólo pueden distinguirse de manera vaga en el presente. Estos dos problemas implican la necesidad de desarrollar nuevos métodos y enfoques ajustados a la carga que ellos imponen. El artículo discute la obra de Kahn como una solución integrada a estos problemas: la definición y abogacía por estudios amplios y orientados hacia el futuro, su concepto sobre cómo estos estudios deberían ser institucionalizados en sistemas organizacionales interdisciplinarios, y la posición crucial que los escenarios y las metodologías propedéuticas y heurísticas tienen en este contexto. Se presta especial atención a dos enfoques metodológicos desarrollados por él para enfrentar estos retos: construcción de escenarios y el método de clases de variables. Cuando hace veinte años, el 7 de julio de 1983, murió Herman Kahn a la edad de 61 años, tanto amigos como adversarios intelectuales reconocieron que “el mundo ha perdido a una de sus mejores y más creativas mentes”. Para entonces Herman Kahn era uno de los más prominentes y mejor conocidos académicos de los estudios de los futuros, un padre fundador del campo, con contribuciones extensas y vitales en estudios estratégicos, un área en la que también fue considerado figura fundadora y un líder. Su obra fue seguida en todo el mundo y las direcciones que él trazó en el debate público sobre asuntos muy sensibles de preocupación pública crucial continúan sin alteraciones hasta la fecha, veinte años después de su muerte inesperada y prematura. Con todo, a pesar de la incesante influencia de sus argumentos e ideas, hoy su legado intelectual todavía está por ser evaluado y la amplitud y profundidad de sus contribuciones todavía están por ser revisadas y analizadas de manera sistemática. Este artículo es un intento para explorar sólo una de estas dimensiones del legado: la contribución fundacional de Kahn al desarrollo de lo que a él le gustaba llamar “estudios amplios”, una combinación de investigación de futuros y análisis de políticas públicas. Las dos décadas que han pasado desde su muerte nos permite nos permiten atacar este trabajo hoy sin la perturbación del “sonido y furia” de los muchos debates públicos y controversias en las que él participó, y centrarnos en algunas de las dimensiones más profundas y más duraderas de sus contribuciones intelectuales. Sin embargo, en paralelo con ello debemos tener en mente que para Kahn el proceso de política pública que da forma al futuro y el debate público asociado con él fueron siempre los puntos focales y fines últimos de sus esfuerzos. En efecto, probablemente el mejor enfoque para ver la obra de Kahn es verla a la luz de su preocupación continua por la relevancia práctica de la investigación social. Para él, el proceso de investigación fue siempre orientado por la acción y su prueba final era su relevancia para las políticas y la acción social. Como resultado, el punto de inicio más promisorio para cualquier visión general del pensamiento y obra de Kahn debería ser un conjunto de conclusiones cruciales a las que él llegó temprano en su carrera sobre el proceso de elaboración de políticas y los tomadores de decisiones.

(5) “El dilema de Alicia” (Alice’s dilemma), João Pedro de Magalhaes (pp. 85-89).

El matemático Lewis Carroll empleó las aventuras de Alicia en el país de las maravillas para introducir lo que podría ocurrir en la singularidad de un hoyo negro. Los físicos todavía debaten si la singularidad es una ventana a otro universo, como el espejo de Alicia, o una trampa mortal. Aunque no estamos en peligro por la amenaza de hoyos negros, podríamos pronto enfrentar otro tipo de singularidad, derivada de un progreso científico abrumador. Extrapolando a partir del progreso científico del último siglo, este siglo estará marcado por rompimientos tecnológicos sin precedente. Como las tecnologías permiten mayores incrementos en la producción científica, el resultado será una explosión en el progreso científico que transformará a la civilización humana. Podríamos alcanzar un punto, una singularidad, donde la humanidad vivirá un cambio más profundo que en los últimos 100,000 años. Adicionalmente a incalculables beneficios, la tecnología también produce armas de destrucción masiva. Pronto el conocimiento podría ser el único recurso necesario para construir armas de destrucción masiva. Debido a la naturaleza tanto creativa como destructiva de la mente humana, el dilema es si la singularidad tecnológica será o no un puente al país de las maravillas o si significará el fin de la civilización humana.

(6) “Planeación integrada de 1,000 años” (Integrated 1000-year planning), Bruce E. Tonn (pp. 91-108).

Este artículo desarrolla el concepto de planeación integrada de 1,000 años. Los productos de la planeación de 1,000 años, referidos como planes a 1,000 años, tienen la intención de tratar con los asuntos a una escala global y abordar la supervivencia de la humanidad y la protección del ambiente de la Tierra. Mil años es un horizonte de planeación global apropiado porque es suficientemente largo como para desenmascarar problemas de gran visión que aparecen como invisibles para las sociedades de hoy. Más aún, este horizonte de tiempo estimula la perspectiva de que en el largo plazo muchos problemas que parecen no tener solución hoy, y que por tanto reciben poca atención y escasos recursos, pueden en efecto superarse. Los temas de los planes a 1,000 años son numerosos e incluyen: energía, uso de suelos, administración del carbono, océanos, biodiversidad, desechos nucleares y peligrosos, agua, asentamientos humanos, objetos cercanos a la Tierra, y exploración espacial. Se argumenta que las responsabilidades sobre la acción de las actuales generaciones para beneficiar a las generaciones futuras se basen en evaluaciones de riesgo y umbrales de riesgo. En el corto plazo, la planeación de 1,000 años debe ser impulsada por una coalición internacional de movimientos de base de científicos, analistas de políticas, ambientalistas, planificadores y ciudadanos preocupados.

(7) “¿Tiempo para nuevas tecnologías sociales?” (Time for new social technologies?), Tony Stevenson (pp. 109-113).

(8) Reseña de libro: “Islam, postmodernismo y otros futuros: una lectura de Ziauddin Sardar” (Islam, Postmodernism and other futures: a Ziauddin Sardar reader, Edited by Sohail Inayatullah and Gail Boxwell. Pluto Press: London, 2003, pp 374, £14.99), Jim Dator (pp. 115-126).

(9) Reseña de libro: “Avanzando futuros: estudios de los futuros en la educación superior” (Advancing futures: futures studies in higher education, Edited by James A. Dator. Praeger Publishers: Westport, Connecticut, 2002, pp 409, $69.95), Wendy Schultz (pp. 126-129).

(10) “La euroProspectiva de EEIG: implantando el pensamiento de futuros a escala europea” (The EEIG euroProspective: implementing futures thinking on European scale), Fabienne Goux Baudiment (pp. 131-135).

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