Vol. 41, No. 8, Octubre 2009


Publicado en: domingo 11, octubre, 2009

(1) “‘Espacio: La frontera final”‘ (Space: The Final Frontier), Bainbridge, William S. (pp. 511-513)

(2) “‘Motivaciones para la exploración espacial”‘ (Motivations for Space Exploration), Bainbridge, William S. (pp. 514-522)

Posiblemente la mayor barrera al progreso en la exploración del espacio sea la falta de motivaciones importantes para justificar las inversiones necesarias. Spaceflight [Vuelo espacial], concepto que ganó popularidad a mediados del Siglo 20, podría no resultar bien adaptado al Siglo 21 sin una modificación importante. Este artículo evalúa las motivaciones tradicionales para la exploración espacial documentándose en un estudio de Harvard realizado hace más de dos décadas, a la luz de los desarrollos subsecuentes. Después informa sobre un estudio reciente de la NASA sobre las justificaciones de un programa lunar renovado, y concluye con la conjetura de que el propio significado del viaje humano por el espacio necesita ser redefinido.

(3) “‘Naves para este nuevo océano”‘ (Ships for this New Ocean), Roland, Alex. (pp. 523-530)

Los viajes de Cristóbal Colón son invocados por los estadounidenses más que cualquier otra analogía para capturar el ethos del programa especial tripulado. Una mejor analogía sería la de Leif Ericksson. Él y sus compatriotas [Norsemen] llegaron a Norteamérica cinco siglos antes que Colón viajando en los barcos de vela más sobresalientes de su época. Sin embargo, no fue sino hasta Colón que los europeos tuvieron a su disposición una tecnología marítima robusta que les permitiría no sólo alcanzar el hemisferio occidental, sino también viajar de ida y de regreso a Europa de manera fiable. Durante los últimos 45 años Estados Unidos ha desarrollado vehículos para el lanzamiento al espacio que pueden llevar astronautas a órbitas cercanas a la Tierra e incluso a la Luna. Ha fallado, sin embargo, en desarrollar el vehículo especial que pueda hacer lo que la carabela hizo para Colón. El programa actual para construir un nuevo conjunto de vehículos de lanzamiento simplemente recicla vieja tecnología; construye vehículos largos, no carabelas. Para lograr sus objetivos de viajes espaciales tripulados, la NASA debe primero construir un vehículo de lanzamiento seguro, fiable y económico

(4) “‘La vision sobre la exploración espacial del presidente George G Bush, ciencia especial y políticas espaciales de Estados Unidos”‘ (The ‘Vision for Space Exploration’ of President George G Bush, Space Science, and US Space Policy), Tatarewicz, Joseph N. (pp. 531-540)

En enero 14 de 2004 el Presidente de Estados Unidos, George W. Bush, anunció una importante reformulación de la estrategia e infraestructura espacial de Estados Unidos, estipulando que la NASA debe completar la Estación Espacial Internacional (ISS) y retirar la flotilla de transbordadores en el año 2010, desarrollar una nueva gama de vehículos de lanzamiento y exploración para su utilización poco después, y embarcarse en un programa de exploración humana del sistema solar con aterrizajes tripulados en la Luna para el año 202 y, eventualmente Marte. La “‘Visión para la Exploración Espacial”‘ sería financiada con recursos liberados a la conclusión de la construcción de la Estación Espacial Internacional y del programa transbordador, suponiendo un modesto incremento en el presupuesto de la NASA. Si bien esta decisión marca un intento decisivo para tratar viejos asuntos relativos al transbordador y la estación, ha estimulado tanto optimismo como miedo dentro de la comunidad espacial. Hay escepticismo sobre su intención y su factibilidad, y preocupación por sus efectos en varias áreas de la ciencia y la tecnología espaciales. Esta decisión es similar a otras iniciativas importantes en la historia de la NASA y los vuelos espaciales; descansa en modelos y escenarios de largo plazo, y mucho de su contenido ha sido propuesto si éxito en el pasado.

(5) “‘La iniciativa Luna-Marte: Convirtiendo la vision en realidad”‘ (The Moon-Mars Innitiative: Making the Vision Real), Zubrin, Robert. (pp. 541-546)

Durante el período Apolo, la NASA funcionó como una agencia orientada por el destino, con sus esfuerzos centrados en llegar a la Luna. Desde 1973, sin embargo, la NASA no ha tenido un objetivo superior, funcionando por ello como una burocracia animada por grupos de interés, gastando dólares en una variedad de programas aleatorios que no encajan juntos y no conducen a ningún lugar. Como resultado, a pesar de que los presupuestos de la NASA durante las pasadas dos décadas han sido totalmente comparables al promedio durante el período del Apolo, el nivel de logros de la agencia espacial ha sido órdenes de magnitud menor. Este artículo discute la diferencia en los modos de operación entre la era del Apolo de la NASA y la del transbordador, poniendo en claro porque la NASA necesita una meta y porque esa meta debe ser humanos en Marte.

(6) “‘Hacia una estrategia racional para los asentamientos humanos en el espacio”‘ (Towards a Rational Strategy for the Human Settlement of Space), Werbos, Paul J. (pp. 547.-553)

Este artículo revisita los asuntos centrales de la política espacial desde el punto de vista de la teoría de decisiones óptimas. Primero argumenta a favor de una métrica: maximizar la probabilidad de que los humanos y su tecnología espacial alcancen algún día lo que Rostow llamó el punto de “‘despegue económico”‘, donde el crecimiento autónomo se hace posible, sin estar atado a la tasa de crecimiento sobre la Tierra. Después discute tres requerimientos concretos para alcanzar ese punto: beneficios a la Tierra que excedan los costos a la Tierra; “‘exportaciones”‘ del espacio a la Tierra suficientemente grandes y diversos; y avances en tecnología e infraestructura. La energía desde el espacio (ES) es ahora una de las posibilidades de exportación más prometedoras, basándose en lo que se aprendió en el último esfuerzo abierto del gobierno de Estados Unidos sobre ese tema, “‘JIETSSP,”‘ conducido de manera conjunta por la NSF y la NASA. El artículo revisa diversas opciones para la energía desde el espacio, y propone una nueva, que siendo ligeramente más riesgosa ofrece verdadera esperanza de electricidad a precios que podrían competir con los del carbón y la fisdión más enriquecimiento.

(7) “‘El futuro de la búsqueda de inteligencia extraterrestre (SETI): ¿Esfuerzo finito o búsqueda sin fin? (The Future of SETI: Finite Effort or Search without End?), Harrison, Albert A. (pp. 554-561)

casi 50 años los astrónomos han escandido los cielos en busca de evidencia de una civilización extraterrestre que haya alcanzado o sobrepasado nuestro nivel de desarrollo tecnológico. En el curso de esta búsqueda la tecnología ha mejorado de manera dramática, y desarrollos adicionales, tales como telescopios mayores y más sensibles y mayor poder de cómputo, acelerarán la búsqueda y la extenderán a nuevas áreas. Las estrategias especulativas de búsqueda más enraizadas en la imaginación y los deseos que la ciencia actual podrían madurar, con el efecto práctico de extender aún más el espacio de búsqueda. A la búsqueda de inteligencia extraterrestre (SETI), basada en observación pasiva, se le ha unido la controvertida actividad de enviar mensajes a la inteligencia extraterrestre (METI), con el uso de radio transmisiones y sondas espaciales para proclaman nuestro lugar en el universo. Algunas potenciales “‘cartas sorpresa”‘ que podrían modificar radicalmente la naturaleza de la búsqueda incluyen la intervención gubernamental, la fruición de tecnologías de ruptura, y la confirmación de una detección. Una búsqueda rigurosa podría confirmar la existencia de inteligencia extraterrestre mañana, dentro del tiempo de vida de muchas personas hoy vivas, o en el futuro distante. Todo lo que se require para su continuación es un pequeño número de científicos con las habilidades y el equipo para realizar una búsqueda que la mayoría de los científicos encuentre creíble. Dado que la búsqueda de vida más allá de la Tierra está motivada por consideraciones culturales y sicológicas, lo mismo que científicas, podemos esperar que continue en el futuro indefinido.

(8) “‘Cuando la exploración espacial conduce a grandeza » (When Space Exploration Drives to Grandeur), Goux-Baudiment, Fabienne. (pp. 562-565)

[Sin resumen]

(9) “‘El futuro del programa espacial chino”‘ (The Future of the Chinese Space Program), Johnson-Freese, Joan. (pp. 566-568)

[Sin resumen]

(10) “‘Una Agencia Espacial Mundial Virtual”‘ (A Virtual World Space Agency), Prisco, Giulio. (pp. 569-571)

[Sin resumen]

(11) “‘Misiones de exploración espacial sustentable”‘ (Sustainable Space Exploration Missions), Hinchey, Michael G, Roy Sterritt, y Christopher A Rouff. (pp. 572-574)

[Sin resumen]

(12) “‘Oportunidades de investigación en propulsion espacial”‘ (Research Opportunities in Space Propulsion), Rodgers, Stephen L. (pp. 575-577)

[Sin resumen]

(13) “‘El universe post-biológico y nuestro futuro en el espacio”‘ (The Postbiological Universe and our Future in Space), Dick, Steven J. (pp. 578-580)

[Sin resumen]

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