Vol. 42, No. 2, Marzo 2010


Publicado en: viernes 19, marzo, 2010

(Número especial: Pluralismo epistemológico en los estudios de los futuros. Editor invitado, Sohail Inayatullah.

(1) “Pluralismo epistemológico en estudios de los futuros: Los debates Análisis Causal por Capas-Integral” (Epistemological pluralism in futures studies: The CLA-Integral debates), Sohail Inayatullah, pp. 99-102.

(2) “Teoría y práctica en transformación: Los futuros desposeídos de extensión integral” (Theory and practice in transformation: The disowned futures of Integral extension), Sohail Inayatullah, pp. 103-109.

La Fortaleza de los estudios de los futuros descansa en su pluralismo epistemológico. Los futuros integrales, definidos tal como lo hacen Richard Slaughter y Riedy pierde de vista esta fortaleza. En lugar de propiciar un diálogo interpretativo, la “Extensión Integral” busca enmarcar y definir al análisis causal por capas al interior de sus propios términos. Sus proponentes lo hacen construyendo su versión de integral como arriba -más evolucionada, más alta, más…, y al análisis causal por capas como más abajo. Integral, en términos de Riedy y Slaughter, parece habitar la totalidad del paradigma modernista lineal, sin mencionar la camisa de fuerza del discurso masculinista. Su estrategia es la clásica definición del otro dentro de los términos de la persona que busca definir. El artículo de Riedy en particular comete una extraña serie de errores en tanto que: (1) confunde Vedanta con Tantra; (2) lee equivocadamente subjetividad -argumentando que la subjetividad no existe para lo post-estructural, en lugar de ver cómo el yo es contextualizado con estructura y genealogía (como en la obra de Focault); (3) pierde de vista la totalidad de los trabajos alrededor del análisis causal por capas interior; (4) adopta el discurso orientalista de construir al análisis causal por capas como cultural (en lugar de reconocer que busca moverse hacia arriba y hacia abajo de capas de datos, sistemas, visiones del mundo y mitos); y (5) no está basado en la práctica de conducir análisis por capas con grupos variados. Este ensayo concluye argumentando que no hay necesidad de librar esta batalla. No necesitamos estar a favor o en contra de los futuros integrales o el análisis causal por capas. Podemos vivir en múltiples espacios, usar diferentes teorías y metodologías, cada una teniendo su propósito, cada una útil dependiendo de la persona, tiempo y espacio particular que habitamos.

(3) “La resistencia no es futil: Escapando la trampa integral” (Resistance is not futile: Escaping the integral trap), Marcus Bussey, pp. 110-114.

Este artículo cuestiona el uso del término integral. Argumenta que aunque el uso es bien intencionado, toma su energía del impulso geo-filosófico del proyecto occidental. Este proyecto es de naturaleza imperialista y basa su poder en su habilidad para definir. Así, aunque los futuros integrales postulan ser incluyentes, de hecho establecen una relación dialógica auto-referencial entre ellos mismos y su interlocutor, que privilegia su posición. Esto es claramente contrario a la retórica integral de sus defensores más ardientes. Se argumenta que esta falta de balance es central a la totalidad del proyecto filosófico oriental y tiene sus raíces en la mirada geo-filosófica. Tal mirada es en última instancia sobre asimilación y no sobre discurso mutuo, y debería dejarse de lado a favor de formas de análisis cultural más inclusivas y menos alineadas culturalmente, tales como el análisis causal por capas, que toma en cuenta la primacía del contexto y el conocimiento local y encuentra un papel para el trabajo de quienes constituyen la multitud. Tal trabajo está orientado a procesos y se levanta en contraste con el poder (y terror) de definición de la mirada integral.

(4) “Movimientos hacia el holismo en las inquisiciones sobre los futuros” (Movements toward holism in futures inquiry), Jose M. Ramos, pp. 115-124.

Este artículo aborda la cuestión de los varios movimientos hacia el holismo en las inquisiciones sobre el futuro. Se critican y evalúan los futuros integrales inspirados en Ken Wilber, desarrollados por Richard Slaughter y otros, y propuestos como el enfoque más comprehensivo hasta la fecha. Si bien lo integral de Wilber y la variante que ha inspirado en los futuros representan una innovación significativa, también contienen la tendencia a encerrar, dejar fuera o subordinar a concepciones alternativas del holismo, algo que el autor denomina “Wilberismo”. La “teoría de todo” de Wilber y los futuros integrales son analizados, reevaluados y re-situados en el contexto de los enfoques alternativos de holismo que existen. Lo que surge es una visión rica de potenciales genealogías y ontogenias como movimientos hacia el holismo. Una variante desde la tradición de la investigación de acción, que el autor llama “previsión integrativa”, se propone como un ejemplo de las alternativas. El artículo concluye proponiendo un proceso de diálogo dinámico entre diversas concepciones del holismo, que pueda a la vez honrar la gran diversidad de enfoques y continuar el viaje de creación de significado compartido y entendimientos comunes de los contextos complejos en los que opera la investigación de futuros.

(5) “Otra visión de los futuros integrales: De/reconstruyendo la marca de futuros integrales” (An other view of integral futures: De/reconstructing the IF brand), Jennifer M. Gidley, pp. 125-133.

Este artículo apunta algunas limitaciones de la versión estrecha de los futuros integrales tal como está representada en el número reciente de la revista Futures (2008, Vol. 40, No. 2). La autora propone también varias maneras en que la marca de futuros integrales podría ser refrescada a través de un enfoque más amplio y profundo a los futuros integrales mediante una vinculación académica con otros discursos de la misma clase. El foco principal de este artículo es abrirse más allá del “mito de lo dado” en relación con la noción de lo integral, para de esta manera ampliar y profundizar las posibilidades de futuros integrales.

(6) “Futuros de los futuros integrales: Un análisis del análisis de Richard Slaughter del Análisis Causal por Capas” (Futures of integral futures: An analysis of Richard Slaughter’s analysis of Causal Layered Analysis), Gary P. Hampson, pp. 134-148.

Para ejemplificar la problemática de usos particulares del enfoque integral de Wilber y su abordaje del pensamiento post-formal, este artículo analiza el análisis “integral” de Richard Slaughter del análisis causal por capas de Sohail Inayatullah, que forma parte del artículo de Slaughter “¿Qué diferencia hace lo ‘integral’?” [Futures 40 (2) (2008)]. Se investiga la evidencia dada para las aseveraciones de Slaughter. Sus aseveraciones son entonces analizadas mediante la hermenéutica, el análisis causal por capas y la deconstrucción, incluyendo el abordaje de la teoría de Holón de Koestler, los arquetipos de Jung, y la metáfora conceptual de Lakoff y Johnson. El potencial del análisis de Slaughter involucra la apertura o profundización de un diálogo generativo, especialmente a través de una extensión de las posibilidades del análisis causal por capas. Tal como fue instituida, sin embargo, impone una cerrazón prematura de tal potencial, en parte porque ofrece una evaluación inadecuada e imprecisa del análisis causal por capas. Este artículo hace específicamente problemática la noción de que el análisis causal por capas no es sustantivamente post-convencional, apuntando a la vez las tendencias modernistas improductivas en el análisis de Slaughter. Al hacerlo, abre nuevas avenidas para los futuros integrales.

(7) “Repensando los futuros morales” (Rethinking moral futures), David Turnbull, pp. 149-153.

En el contexto de una discusión más amplia sobre “futuros integrales”, este artículo reconsidera la tendencia abiertamente integradora de algunas agendas morales-hermenéuticas. Relatando una historia que incluye una falla personal para lograr “integralidad” a pesar de tener la mejor de las intenciones, se abre un tercer espacio como un modo de repensar los futuros morales.

(8) “Retos auto-reflexivos de los futuros integrativos” (Self-reflexive challenges of integrative futures), Anthony Judge, pp. 154-161.

El artículo contrasta el enfoque de “futuros” característico de Ken Wilber y los futuros integrales con el enfoque seguido por David Lorimer y la Red Científica y Médica. Las diferencias entre estos enfoques, para cualquier comprensión integral de los futuros, son presentadas como originadas por preferencias y sesgos estilísticos, mismos que son resaltados de manera útil mediante un rango de metáforas. Sin embargo, éstas resaltan el reto que representa cualquier entendimiento más integral, especialmente a la luz de dinámicas escondidas de exclusión en un esfuerzo cuestionable para demostrar que un enfoque es “mejor” que otro en un intento humano complejo -particularmente cuando el futuro es sentido estratégicamente a través de metáforas distintas de la “visión”. Se considera el posible uso de un lenguaje patrón para abordar tales asuntos, especialmente dados los cuestionamientos sobre lo adecuado del texto sobre una superficie convencional para atrapar significados e interrelaciones complejos. Se concluye que los futuros integrales es entonces la extraña búsqueda de como incorporar cognitivamente los extremos representados actualmente por Wilber y Lorrimer -para evocar una mayor armonía a través de una confrontación creativa con el patrón disonante de imperfecciones.

(9) “Análisis Causal por Capas: Una metodología en evolución en una comunidad de aprendizaje” (CLA: An evolving methodology in a learning community), Colin Russo, pp. 162-169.

El marco de referencia integral no debería estar soldado en el Análisis Causal por Capas. En lugar de ellos, la relación entre el trabajo de Wilber y el de Inayatullah debería considerarse liminal, abierta y compleja. En efecto, el Análisis Causal por Capas se sostiene de manera independiente como una teoría núcleo y metodología en los estudios de los futuros y está creciendo al interior de una comunidad de aprendizaje. Empleando el enfoque del vínculo, los métodos pueden remacharse unos con otros temporalmente, sobre una base de caso por caso. Esto permite el pluralismo epistemológico y de hecho lo apoya.

(10) “Resolviendo el reto de los futuros -todo lo que necesita es una sigla de tres letras” (Solving the futures challenge -all you need is a 3LA), Marcus Barber, pp. 170-173.

En este artículo el autor responde a una serie de planteamientos sobre el sistema operativo integral, el análisis causal por capas y el campo de los estudios de los futuros. En particular, el autor apunta hacia quienes sostienen que la falta de influencia del campo de los estudios de los futuros en un cambio hacia un mundo más positivo ha sido resultado de no contar con un equipo de herramientas efectivo. Por el contrario, el autor sugiere que el “paradigma orientado al Mercado” prevaleciente tiene que ver más con “…una falta de disposición para ensuciarnos las manos y jugar en la misma caja de arena de nuestros clientes”. Con tal fin, el autor pone como objetivo en particular una pieza que sugiere que haciendo al análisis causal por capas más complejo, excluyente y “nuevo y mejorado” es la mejor manera de abrir brecha en el modelo económico liberal que hoy está en control. En contrapartida, el autor sugiere que no solo este es un enfoque fallido, sino que es poco probable que ayude a quienes más lo necesitan -la comunidad de futuros más amplia.

(11) “Modelos y métodos en movimiento: Rehusando el baile de dogmas” (Models and methods in motion: Declining the dogma dance), Wendy Schultz, pp. 174-176.

La autora plantea que ella adopta un enfoque comunicativo pragmático y realista de los estudios de los futuros. Ello implica una sensibilidad para entender lo que el auditorio puede absorber y usar los métodos de futuros de manera efectiva para crear espacios para nuevos futuros. Aunque el trabajo de Wilber nos permite nuevas percepciones para enfrentarnos con la metodología, no es el único camino. De hecho, exigir que todos adquieran maestría en las herramientas que a uno le parecen más apropiadas es muestra de intolerancia intelectual. Las conversaciones críticas sobre los futuros deben permanecer abiertas; donde los pensamientos post-modernistas e integrales amplían nuestro horizonte, son bienvenidos; donde le colocan camisas de fuerza a nuestros pensamientos, no lo son.

Escrito por:

FJBS Admin